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20.03.2020  |  00:00 hs.  |  Amigos Universidad de Tel Aviv

Amigos de la Universidad de Tel Aviv

CORONAVIRUS Y LA INCIDENCIA EN LA ECONOMIA. ENTREVISTA AL PROF. MANUEL TRAJTENBERG, ECONOMISTA Y PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD DE TEL AVIV.


El economista israelí de origen argentino y profesor de la Universidad de Tel Aviv, Dr. Manuel Trajtenberg otorgó una entrevista al medio AJN en la que afirmó que la pandemia generada por el coronavirus provocará efectos económicos que “no tienen precedentes” desde el siglo pasado y representa “una amenaza global” con fuertes consecuencias sobre las economías del mundo. El Prof. Trajtenberg, quien trascendió por haber sido una personalidad fundamental en el desarrollo de la economía de Israel, se manifestó en contra de “un cierre total” de Israel y aconsejó mantener “algunos márgenes” de funcionamiento de la economía.

A continuación los tramos más importantes de la entrevista:

-AJN: ¿Cómo evalúa la situación a partir de la aparición del coronavirus?

-M.T: Este es un suceso que no tiene precedentes desde el siglo pasado hasta hoy en día, desde la gripe española no ha habido una cosa así. Y en esa época la gripe española fue al final de la Primera Guerra Mundial, por lo que es muy difícil separar el impacto de esa enfermedad de lo que estaba ocurriendo en el mundo por la guerra. Desde la historia económica no ha quedado como que esa gripe tuvo un impacto grande porque se dio en la parte final de la Primera Guerra Mundial. Por eso lo que estamos pasando hoy día es la primera vez y lo que se destaca es que se da en todo el mundo. Ocurre mucho más en Europa y en Asia que en Latinoamérica o en África, pero la amenaza es global. Siempre las epidemias estuvieron circunscritas a determinadas zonas.

- Cuando se habla de enfriar el virus para frenar la propagación, ¿también se plantea enfriar la economía?

- Esta epidemia afecta tanto, como decimos nosotros los economistas, a la demanda y a la oferta las dos partes del equilibrio de mercado. La demanda, por motivos obvios, consume mucho menos. La gente no sale, no hay viajes, no hay turismo… la gente no consume. La oferta, la producción, como la gente está en la casa y no hay comercios, también baja. Estas condiciones son casi únicas porque en general las crisis económicas ocurren porque el impacto o efecto económico afecta a mucha gente en el bolsillo y en consecuencia no consume. Eso es lo que afecta a la producción como reacción a la baja de la demanda. Esto no ocurre hoy en día porque en forma paralela tanto la demanda como la producción están en baja. Esto nunca ocurrió y por eso le cuesta tanto a los economistas como a los políticos entender lo que está sucediendo. La conclusión es que la epidemia afecta a la economía tanto desde la demanda como a la producción.

-¿Hay países que están más afectados que otros a partir de esta epidemia?

- Hay dos parámetros fundamentales. Uno, por supuesto, es cuánto la epidemia se extiende en el país y el otro elemento cuánto la economía del país depende de la globalización. Porque hay que entender que se ha cerrado el tráfico internacional. No se puede recibir hoy en día productos de China o de otros lados. Entonces el cierre afecta más a los países que están más dependiente de esos sectores.

- En el caso de Argentina, que tiene una importante deuda y atraviesa dificultades económicas, ¿se hace más difícil esta situación?

- En estas situaciones depende de si la deuda es interna o externa. Si la deuda es externa no afecta a la toma de medidas económicas para enfrentarse con la situación en el corto plazo. Si la deuda es interna puede limitar el campo de maniobra fiscal que tiene el Estado. En el caso de la deuda externa, en los primeros meses no va a afectar, después va a volver el impacto. Insisto en el corto plazo la deuda externa no juega un papel preponderante.

- Lo que está claro es que las economías más fuertes tienen más posibilidades de hacer frente a esta crisis.

- Eso no cabe duda. En el caso de Israel no cabe ninguna duda de que el hecho de que esta epidemia lo agarró cuando la economía estaba muy fuerte desde todo punto de vista, con reservas en moneda extranjera de 130.000 millones de dólares, algo realmente increíble que nunca se tuvo tanto. El shekel está muy fuerte, cero por ciento de inflación, y las finanzas del Estado estaban bien. No estaban excelente porque en el último año se escapó un poquito el déficit, pero está bajando, al pasar del 3 al 3,5 por ciento. Esos datos básicos muy favorables ayudan muchísimo a poder enfrentarse con esta epidemia.

- ¿El hecho de que Israel tenga un gobierno provisorio atenta contra la economía y hace que esta situación no pueda extenderse en el tiempo?

- Para mi ese es un peligro grande porque hoy en día quien maneja la situación es el Primer Ministro y el ministro de Finanzas, Moshe Kahlon, hace casi un año que dijo que no iba a seguir en el cargo y anunció que se retira de la política. Está en una transición para salir y no tiene la misma autoridad y envergadura que tendría que tener ese cargo. La knesset todavía no está funcionando. Entonces hay un vacío que lo llena Netanyahu, pero él es parte de un gobierno de transición lo que genera una situación muy fea que todavía no se ha manifestado en un sentido práctico porque lo que están haciendo está bien. Eso en gran parte porque los funcionarios del Estado son muy buenos. Ha recaído una responsabilidad muy grande sobre ellos y la están manejando muy bien junto con el Primer Ministro.

- ¿Cómo se inició en Israel la preocupación por el virus?

- Acá lo que sucedió es que al momento de iniciarse la epidemia, con el barco varado en Japón, donde había 16 pasajeros israelíes, repercutió mucho en Israel ya que hay mucha solidaridad. No había ningún caso en Israel, ese fue el comienzo para nosotros. Inmediatamente se despachó funcionarios a Japón para tratar de traer a los israelíes, pero también para estudiar el tema allí. Cuando volvieron insistieron en remarcarle a la población que esto es muy serio y se van a tomar medidas graduales. Es importante ser consistente frente a esta situación y que la gente sienta que le están diciendo la verdad.

- En lo económico, ¿qué destaca de lo realizado por Israel para enfrentar el coronavirus?

- En lo económico, cuando la situación empezó a ser más seria, establecieron un fondo para dar préstamos muy favorables a los negocios y también dispusieron junto a los bancos la postergación de los pagos de las hipotecas, que es un tema muy importante. Después cuando el asunto fue más serio y había gente que estaba siendo despedida o era suspendida sin salario se dispuso otorgarles el seguro de desempleo en forma inmediata. Normalmente hay un proceso para acceder al seguro de desempleo. En los últimos días, para los empresarios independientes les van a brindar asistencia financiera.

- ¿Mantiene contacto con el Primer Ministro o con funcionarios del gobierno?

- Están en contacto conmigo, no el Primer Ministro directamente, pero si desde el Ministerio de Finanzas, el equipo principal del Primer Ministro y el Consejo de Seguridad Nacional están consultando conmigo. La duda más grande era si se paraba todo fuera de los servicios de emergencia. Estamos muy cerca de eso pero no todavía, ese fue mi consejo no hacer un cierre total y dejar que hay un margen de actividad.

- ¿Sería como un Iom Kipur, donde todo queda cerrado y sin actividad, permanente?

- Sí, hasta nuevo aviso. Nadie puede trabajar en el lugar de trabajo sino solamente en los lugares definidos como servicios de emergencia. Hoy en día no estamos allí exactamente pero no estamos lejos porque las instrucciones son quedarse en casa y trabajar desde la casa. Si van al lugar de trabajo que sea en grupos de menos de diez personas y tienen que estar separadas unas de otras. Pero se puede llegar a parar todo. También aconseje estudiar a fondo el caso de tres países: Hong Kong, Singapur y Taiwan. Esos tres países lograron la incidencia menor en la epidemia muy por debajo de los otros países afectados sin haber hecho un cierre total.

- La crisis generada por el coronavirus despertó el espíritu solidario…

- Hay una cantidad enorme de iniciativas de solidaridad. Mucha gente ve esto como una oportunidad de hacer cosas que no tenía pensado. Las universidades funcionan con educación a distancia y se desarrollan distintas capacidades para funcionar on line. Esta epidemia es un shock muy grande pero también puede llevar a la sociedad a generar muchísimas iniciativas positivas. Eso es lo que hay que tratar de inculcar.

- ¿Hay alguna información sobre el desarrollo de una vacuna contra el coronavirus?

- En Israel, hay iniciativas en esa dirección. Hace más de cinco años, una startups trabaja en un proyecto para crear la vacuna contra la gripe universal. Una vacuna que no dependa del tipo de virus que se desarrolle este año o el año que viene. Después hay un instituto chiquito en el norte de Israel que se llama Migal que desarrolló una vacuna para aves que desde el punto de vista genético es igual al coronavirus. La vacuna esa está probada en aves pero no está claro si va a funcionar en la seres humanos.

 

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